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San José,
esposo de santa María Virgen.
Solemnidad

Martha de Jesús+
1941-2008

Daniel +
1972-2001

INVOCACIÓN INICIAL

V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

HIMNO

¡Oh qué dichoso este día
en que José, dulce suerte,
entre Jesús y María
rinde tributo a la muerte!

Tuvo en la tierra su cielo;
por un favor nunca visto,
con la Virgen, su consuelo
fue vivir sirviendo a Cristo.

Ya con suprema leticia
los justos lo aclamarán,
lleva la buena noticia
hasta el seno de Abraham.

Si fue grande la agonía
que sufrió en la encarnación,
será inmesa alegría
que tendrá en resurrección.

Quiera Dios que en nuestros trance
no nos falte su favor,
y piadoso nos alcance
ver benigno Redentor.

Que en Jesús, José y María,
gloria de la humanidad,
resplandezca tu armonía,
¡oh indivisa Trinidad! Amén.

SALMODIA

Ant. 1 Hallaron a Jesús en el templo, sentado en medido de
los doctores, escuchándolos y haciéndoles preguntas.

- Salmo 14 -

Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda
y habitar en tu monte santo?

El que procede honradamente
y practica la justicia,
el que tiene intenciones leales
y no calumnia con su lengua,

el que no hace mal a su prójimo
ni difama al vecino,
el que considera despreciable al impío
y honra a los que temen al Señor,

El que no retracta lo que juró
aun en daño propio,
el que no presta dinero a usura
ni acepta soborno contra el inocente.

El que así obra nunca fallará.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. 1 Hallaron a Jesús en el templo, sentado en medido de
los doctores, escuchándolos y haciéndoles preguntas.

Ant. 2 Su madre le dijo a Jesús: "Hijo mío, ¿por qué te
has portado así con nosotros? Tu padre y yo te
buscábamos llenos de angustia."

- Salmo 111 -

Dichoso quien teme al Señor
y ama de corazón sus mandatos.
Su linaje será poderoso en la tierra,
la descendencia del justo será bendita.

En su casa habrá riquezas y abundancia,
su caridad es constante, sin falta.
En las tinieblas brilla como una luz
el que es justo, clemente y compasivo.

Dichoso el que se apiada y presta,
y administra rectamente sus asuntos.
El justo jamás vacilará,
su recuerdo será perpetuo.

No temerá las malas noticias,
su corazón está firme en el Señor.
Su corazón está seguro, sin temor,
hasta que vea derrotados a sus enemigos.

Reparte limosna a los pobres;
su caridad es constante, sin falta,
y alzará la frente con dignidad.

El malvado, al verlo, se irritará,
rechinará los dientes hasta consumirse.
La ambición del malvado fracasará.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. 2 Su madre le dijo a Jesús: "Hijo mío, ¿por qué te
has portado así con nosotros? Tu padre y yo te
buscábamos llenos de angustia."

Ant. 3 Jesús bajó a Nazaret con sus padres, y vivía
sumiso a ellos.

Cántico.
Ap. 15,3-4

Grandes y maravillosas son tus obras,
Señor, Dios omnipotente,
justos y verdaderos tus caminos,
¡oh rey de los siglos!

¿Quién no temerá, Señor,
y glorificará tu nombre?
Porque tú solo eres santo,
porque vendrán todas las naciones
y se postrarán en tu acatamiento,
porque tus juicios se hicieron manifiesto.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. 3 Jesús bajó a Nazaret con sus padres, y vivía
sumiso a ellos.

LECTURA BREVE

Col 3, 23-24

Lo que hacéis, hacedlo con toda el alma, como para
servir al Señor y no a los hombres: sabiendo bien
que recibiréis del Señor en reconmpensa la herencia.
Servid a Cristo

RESPONSORIO BREVE

V. El justo florecerá como un lirio.
R. El justo florecerá como un lirio.

V. Y se alegrará eternamente ante el Señor.
R. Como un lirio.

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. El justo florecerá como un lirio.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. Jesús tenía unos treinta años y era considerado
hijo de José.

Cántico de la Santísima Virgen María
Lc 1, 46-55

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes
por mí:
su nombre es santo
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
--como lo había prometido a nuestros padres--
en favor de Abraham y su descendencia
por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Jesús tenía unos treinta años y era considerado
hijo de José.

PRECES.

Acudamos suplicantes a Dios Padre todopoderoso,
de quien procede toda la familia del cielo y de la tie-
rra, y digámosle suplicantes:

Padre nuestro que estás en los cielos, escúchanos.

Padre santo, tú que en la aurora del nuevo Testa-
mento revelaste a José el misterio mantenido en
silencio desde el origen de los siglos,
ayúdanos a conocer cada vez mejor a tu Hijo,
verdadero Dios y verdadero hombre.

Padre celestial, tú que alimentas las aves del cielo
y vistes la hierba del campo,
concede a todos los hombres el pan de cada día
para su cuerpo y el alimento de la eucaristía para
su espíritu.

Creador del universo, tú que entregaste al hombre
la obra de tus manos,
haz que los trabajadores puedan disfrutar de
manera digna del fruto de su trabajo.

Señor, tú que eres la fuente de toda la justicia y
deseas que todos seamos justos,
por intercesión de san José, ayúdanos a agradar-
te en todo.

Se pueden añadir algunas intenciones libres
peticiones

Haz, Señor, que los moribundos y los que ya han
muerto,
obtengan tu misericordia eterna, por medio de
tu Hijo, de María y de san José.

Porque somos miembros de la familia de Dios, nos
atrevemos a decir:

Padre Nuestro ........

ORACIÓN.

Dios todopoderoso, que, en los albores del nuevo
Testamento, encomendaste a san José los misterios
de nuestra salvación, haz que ahora tu Iglesia, soste-
nida por la intercesión del esposo de María, lleve a
su pleno cumplimieto la obra de la salvación de los
hombres. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

CONCLUSIÓN.

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal
y nos lleve a la vida eterna.
R, Amén.

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